lunes 9 de noviembre de 2009

Y yo que sólo queria hacer footing...

Que vamos a hacerle...aquí acabo todo. Saludos a todos. Fue genial mientras duró. Os espero en la barra del cielo. Ciao.

http://www.jetueunami.com/13emeRUE/meurtre/JorlJuanlu/p69780qqj5g46g4p26b8

La vuelta a la tortilla

Últimamente vengo encontrándome con casos de padres separados o divorciados. Los que más de cerca me tocan son un par de compañeros de profesión a los que me unen lazos de amistad desde hace algunos años. Ambos dos son, sobre el resto de atributos, buenas personas; buena gente que jamás hicieron daño a nadie, lo que hace aún más dolosa la situación que están viviendo.


Uno de ellos vivía junto a su pareja y sus dos hijos en común. No se habían casado por estimarlo oportuno según sus creencias. Un buen día deciden dejar la relación y he aquí donde la supuesta liberalidad de "ella", en este caso, se va al garete para aprovecharse de todo lo que la ley ofrece en estos casos a la mujer.


La ley dice que el núcleo familiar no debe ser abandonado por los niños para no crearles una ruptura emocional perjudicial en esa temprana edad. Estoy de acuerdo. Pero, ¿qué pasa si la vivienda pertenece a todos los efectos al hombre?, y antes de respondernos a esta pregunta; ¿por qué maldita regla de tres la custodia se le da siempre a la mujer a no ser que ésta sea alcohólica, drogadicta o esquizofrénica?.


Atentos a la jugada: mi colega paga la manutención de cada uno de los churumbeles: unos 500 pavos por cada niño, más una compensación monetaria a la mujer porque tras la separación es ella (que estaba en el paro) la que sale peor parada de la nueva realidad. En total el desdichado ve como entra y sale el dinero de su cuenta a unos 1300 pavos por mes. Si a esto le sumamos la hipoteca, que por supuesto él tiene que seguir pagando...la broma le sale bastante cara como os podéis imaginar.


Un último dato para desternillarse de la risa: la manutención de los hijos se detiene una vez que estos se han independizado, no con la mayoría de edad. A alguien le suena de algo la palabra "independizarse"...porque yo la oigo y es como si me hablaran de los ovnis o de la masculinidad de Lopera; existir existirá, pero yo nunca lo vi. Al menos en este nuestro querido país.


No me quejo de dar de comer a mi hijo, eso sería incongruente. Me quejo de que un Don Juez venga a decirme lo que tengo que hacer con mi propio hijo como si fuéramos anormales; de que un Estado se vean tan poderoso como para dictarnos leyes injustas y no pase absolutamente nada; de que diariamente la cara de tonto más grande que veamos sea la de los políticos y no los tengamos por tales cada vez que ponen en la calle propuestas imbéciles y descerebradas.


Más a más. Este artículo lo he leído esta mañana y por eso me he animado a escribir este comentario: UN JUEZ SEVILLANO PREVÉ UN HOLOCAUSTO SI SE ENDURECE LA LEY DE VIOLENCIA DE GENERO.


Francisco Serrano ha rechazado el borrador para el estudio de dicha ley propuesta por el PSOE por la que en caso de admitirse a trámite una denuncia de malos tratos realizada por la mujer o sus hijos, se retiraría de forma cautelar e inmediata el régimen de visitas de los hijos con el padre.

El juez sevillano, que en ocasiones anteriores ha comparado dicha ley con la base de detención de Guantánamo por la falta de garantías jurídicas, ha añadido ahora que la propuesta de reforma "producirá situaciones de injusticia y eso puede llevar a las peores condiciones de violencia". Aumentarán los suicidios de hombres denunciados y los asesinatos de mujeres, de los abogados, jueces y fiscales que intervienen en el proceso familiar, en una situación que Serrano compara con un "holocausto".

A su juicio, la suspensión de los contactos de padre e hijo "sólo se debe hacer cuando el menor haya sido víctima de maltrato" y al menos se debe dejar la decisión en manos de un juez, como ocurre hasta ahora. Ha criticado, además, que la propuesta de reforma no incluya la suspensión de los contactos cuando la mujer haya sido la maltratadora.

Serrano ha recordado que, de los 638 hombres que se suicidaron en España en 2006, el 80 por ciento se encontraba en proceso de divorcio, y ha lamentado que las estadísticas oficiales hayan dejado de desglosar estos datos por sexo desde dicho año.

Respecto a otras reformas propuestas por el PSOE, Serrano ha rechazado la propuesta de formación obligatoria para los magistrados que ejerzan en los Juzgados de Violencia de Género, lo que considera "quebrar el principio de independencia" y un "intento de adoctrinar a los jueces", prohibiéndoles aplicar el principio de libre valoración de las pruebas.


Es triste tener que decir esto, pero amigos, sólo nos queda ser cautos, medir los pasos que damos, porque la injusticia ya está hecha, la trampa ya está puesta, ahora sólo queda esquivarla o meter la pata, por no decir otra cosa.


lunes 5 de octubre de 2009

Cash is not Emotion


No voy a hacer una crónica del partido de ayer. Hace mucho que el fútbol pasó de tener interés para mi, a mera distracción ocasional. Las cosas pueden gustar en un rango casi infinito, que se agranda a medida que tenemos conocimiento sobre el tema en cuestión; de ahí que un carpintero disfrutará muchos más de contemplar un mueble perfectamente acabado que alguien que jamás lijó un tablón.



Yo no he jugado al fútbol en un equipo medianamente serio, pero he visto los suficientes partidos como para saber que un gol se puede celebrar de muchas formas, tantas como posibles combinaciones se den entre unas cuantas variables que yo divido en dos: interiores y exteriores al propio jugador. Las interiores son básicamente las que componen la personalidad del jugador: los hay pusilánimes, como Juanito, el exbético; ardientes, como Stoichkov...etc etc. Y las exteriores son las que no dependen del propio jugador: su lugar de nacimiento con respecto al equipo dónde juegue, el tiempo que lleve jugando en un equipo o ciudad...etc.



Toda esta perorata es necesaria para exponer lo que ayer me rondaba la cabeza cuando acabó el partido. El Sevilla ganó al R. Madrid y por encima de todo lo que ello significa (seas o no sevillista), en mi cabeza se repetía una imagen que me retrotraía a otra más antigua, tanto que yo no era más que un niño de 2 años. Fue en el minuto 69' del partido Italia - Alemania Federal, final del mundial de España en 1982. Marco Tardelli marcaba el 2:0 que casi aseguraba el mundial para Italia. Imagino que muchos se acordaran, no del gol, que fue una normalidad o casi una mediocridad porque es fruto de un mal control acompañado de un resbalón al chutar. Pero el tiro fue seco hacia el ángulo inferior izquierda de la portería alemana; Schumacher ni se movió. Lo importante venía justo después. Si miráis a la cara de Tardelli, tarda un segundo en ser consciente de donde estaba y de lo que había hecho. Cuando calló en la cuenta y sus piernas le dieron para salir corriendo a ninguna parte, estalló la emoción...pero no os lo voy a contar yo, que os lo cuente él:




Marco Tardelli llevaba puesta su camiseta. Ayer en el Sánchez Pizjuan también hubo un chaval que llevaba su camiseta. Ésa que se lleva puesta aún cuando estás desnudo; esa que va por debajo de la piel, ésa que no se ve pero es la que más se siente. Esa que corre por las venas y que poco o nada tiene que ver con divisas, rubros, empréstitos, créditos bancarios, ni con Pérez ni con Florentino...seguramente éste también se diera cuenta, y quizá también como yo se acordara de de Marco Tardelli...o de cómo le gustaría que Cristiano Ronaldo no le hubiera costado tanto dinero y tan pocos sentimientos. Porque esa rabia, ese pundonor que ayer se proyectaba de ese cuerpo pequeño y ágil se hace a fuego lento. A base de mañanas de sol, de tardes de plazoleta y pelotazo, de carreras en la ciudad deportiva, de "olés y palmas en el Pizjuan", de sentido colectivo, de escudo por encima de un nombre y de ser, como dijo el columnista; "Carne de Nervión".

De seguro que C.Ronaldo, o Kaká, o Benzemá...etc, etc, marcarán muchos más goles que Navas en esta temporada, seguramente sean más importantes que éste del que hablo y definitivamente habrán muchas más personas viéndolos a ellos que al moñiguero...pero jamás, ni por asomo, tendrán tantas razones como Navas para celebrar un gol así,como él lo hizo y como ellos sueñan hacer.





lunes 28 de septiembre de 2009

Sonríe pasablemente, algo es algo.


Día difícil hoy. Siempre me pasa cuando voy a la oficina del paro. Atestado, por supuesto. Gente incómoda, gente que no quiere estar allí la mayoría y el resto está para aprovecharse de lo que le regala el estado cuando ni de lejos se plantean trabajar.


Qué sistema más cutre este. Nos tratan a todos como ganado y del mismo trato que nos dan nos vamos transformando. Estando en la cola para arreglar los papeles ("reanudar la prestación", qué expresión más aseada y bien sonante; a mi me revuelve el estómago), llegó un toro. Y como cualquier toro enfadado que se precie, sólo sabía dar cornadas. Bravuconando espetaba por el hocico sonidos que aspiraban ser palabras: "Zhan ekivucao...man puegto zais mece uando io tabaje lo menon cuatorce!!!!". Malditos sean aquellos que critiquen o mal miren a alguien por no saber hablar bien, por no saber expresarse como dios manda, porque nadie tiene potestad para juzgar ni para saber en qué condiciones se ha criado nadie, ni con qué oportunidades contó, o que le quitó las circunstancias que le rodearon...pero malditos todos aquellos que no saben lo que es el respeto, los que no saben escuchar, los que piensan que la razón en una conversación cualquiera se adquiere por el volumen de la voz, los que usan la fuerza bruta como único argumento en cualquier situación.


Pero si penoso era el energúmeno en cuestión, igual o más penosa es la actitud de los que se veían afectados por el astado. Nadie fue capaz de pedir,por favor o sin él, que se apartara un segundo, que aguardara su turno, que no eran formas, que no le chillara en la cara, que no hacía falta...cualquier cosa. Estuve a punto de ser yo quien le dijera algo...pero espere un segundo, para comprobar si alguno de los que se vieron interrumpidos tenía la dignidad mínima para repeler el ataque. Nada. El indeseable seguía chillando y chillando y aquello que rayaba en el despropósito supino se convirtió en algo normal, aguantable, pasable...porque para qué, para qué molestarse, para qué reprimir al bestiajo, si seguro que es peor...mejor esperar y ya pasará el caparrón.


La sumisión es de los más contagioso. Aparece en el gesto de la funcionaria y se va desenrollando. Cae sobre los formularios del ministerio y se desparrama. Fluye y fluye; y antes de que te des cuenta tu cabeza está a kilómetros de allí, en alguna esquina de tu barrio, en algún partido de hace años con tus colegas, en la cintura de alguna...etc. Y todo para que lo que ves pase pronto, porque si te gusta poco la causa, qué hacemos con el efecto...y esa tendencia es difícil de doblegar. Hace falta ser un semi héroe para alzar la voz en ese momento. O al menos, eso parece...yo no quiero creerlo, me resisto a creerlo...pero, ¿qué hice yo?. ¿Quiénes eran más asesinos, los nazis o todos aquellas gentes normales que sabían lo que pasaba y no lo denunciaron?.

lunes 21 de septiembre de 2009

Un buen plan

Creo que es de recibo utilizar este medio para compartir con mis amigos algo que seguro van a valorar como buenos nazarenos que son (los que lo son, claro). Desde hace tiempo me di cuenta que mi naturaleza me impulsa a compartir con la gente que quiero todo aquello que me hace sentir bien, desde una película, un lugar, un libro…y pensándolo un segundo, incluso a las personas…de hecho a muchos de vosotros os presenté yo, cosa de la que estoy muy orgulloso. Los inmiscuidos saben de qué hablo. Un día hablaré de los orígenes…que de eso hablamos poco.

Sé que esto le pasa a casi todo el mundo, pero a unos más que a otros. ¿Qué significa si no este blog?.

El caso es que muchas veces nos devanamos los sesos buscando planes o sitios a los que ir para pasarlo bien. Que si una peli en el cine, que si un nuevo bar de copas, que si una obra de teatro, que si un paseo por la calle Betis…la mayoría de las veces estos planes cumplen con las expectativas que llevabas. Pero qué hay de esas veces que esperas poco, o nada y te encuentras con una maravilla, pequeñita, cercana y que ha estado allí para ti, todo el tiempo, incluso la viste un día, al pasar…pero llevabas prisa, no era el día adecuado, o simplemente aún no tenías las “gafas” graduadas.

Hoy fui con M.del Mar al Factory. Estoy buscando desde hace días una camiseta lisa, sin dibujos ni nada; para pintarla. Cuando tenía 20 solía hacerlo, incluso todavía tengo algunas que me quedan bien. Entre el tiempo que voy a tener (creo) y lo poco que me gustan las camisetas que veo por ahí…pues se me ocurrió volver al pincel.
8 euros, blanca y otra negra, XL, en otra época sería L, pero Hispano quedó lejos ya.
Salimos. Nos compramos unos Brikis Fusions en el Burger King, que para algo ha de servir. Y de buenas a primeras se me ocurrió irnos al Hipódromo.

Eran las 8:30 aprox., y estaba anocheciendo. El sol se ponía y las nubes más al oeste estaban rojas y anaranjadas, allá por el Aljarafe.

Nos colocamos en lo alto del cerro que está más allá del aparcamiento. Siguiendo por la carretera, pasas la entrada a las gradas y subiendo la última cuesta antes de empezar a bajar, pues ahí. Seguro que sabéis dónde os digo. Cuando subes con la bici, como solía cuando la cogía, llegas demasiado ahogado como para fijarte demasiado; pero si te paras un segundo y miras hacia Sevilla, verás todo un espectáculo. Entre los olivos que circundan la curva se abre un hueco de unos 9 ó 10 metros entre un árbol y el siguiente. Por ahí, como si fuera una ventana desde el altozano, puedes abarcar desde el Aljarafe hasta Montequinto. Aguzando un poco la vista podéis ver la Giralda, el Alamillo, las torres de La Plaza de España, por supuesto el puente del Quinto Centenario…y si va anocheciendo, un arco iris de luces sacado de Encuentros en La Tercera Fase.

Desde allí podía verse toda Sevilla pero “en silencio”, en medio de la brisa del campo, teniendo toda la vorágine de la metrópolis delante de ti, pero lejos; a vista de pájaro. La perspectiva siempre permite ver mejor y ser más consciente de las cosas. Por eso, y durante un instante, me sentí dichoso de estar donde estaba, de ocupar ese trocito de espacio, de vivir en Dos Hermanas, de estar tan cerca de algo a lo que se quiere tanto…



Hay un tronco que sirve de valla para no caer de la cuesta abajo. A nosotros nos sirvió de asiento, aunque los cardos secos del suelo me provocaron un sarpullido en el brazo. Todo no podía ser perfecto…aunque un par de caricias de “ella” funcionan mejor que cajas y cajas de inyecciones antihistamínicas.

Os invito a todos a ir allí. Esa hora es genial, pero a medio día, antes de la cerveza tampoco estaría mal. A lo mejor os pasa como a mí, que ahora me voy a la cama con ese regusto que dejan los días bien aprovechados.

Hasta mañana.

sábado 22 de agosto de 2009

"Esto es lo que hay. Da miedo"

Voy a transcribir un correo que un buen compañero de la radio me ha mandado. Se trata de la realidad política, empresarial e informativa que tenemos en este nuestro querido país, España. Ayer cenando por casualidad con un simpático y afáble argentino me llamó la atención unas palabras que dijo: "España es un país tranquilo. Nunca pasa nada y quizá por eso la gente nunca protesta, por mucho que se aprovechen de ella, no como en Francia o en Argentina". Estas pullas a nuestra olvidada conciencia social deberían hacernos reflexionar, por eso reescribo aquí lo siguiente tal y como a mi me ha llegado:





The Economist, Wall Street Journal y Financial Times sitúan al IE Business School de Madrid entre las cinco mejores escuelas de negocios del mundo. Hoy he cenado con una persona vinculada desde hace años a dicho Instituto y al mundo empresarial español. He aquí alguna de las perlas que han surgido en la conversación, reproducidas con su permiso:






"No existe libre comercio ni, mucho menos, libre flujo de la información. Es mentira. La información importante siempre es privilegiada. Si una información implica que alguien pueda ganar mucho dinero, nunca fluye y nunca fluirá."






"A partir de ciertos niveles, la relación entre empresa y política es directa. Mucho más de lo que la mayoría de la gente sospecha. Una llamada de teléfono directa, de móvil a móvil, sin secretarias de por medio. Los concursos públicos, cuando hay decenas de millones de euros en juego, son una pantomima. Muchas grandes empresas se presentan no para ganarlo, porque saben que no tienen ninguna posibilidad, sino para ver si hay suerte y consiguen alguna subcontratación."






"España es de 20 familias. Como mucho. Pero podría ser peor. México es de 10."






"Las operaciones económicas importantes siempre pasan bajo el radar. Si todo un país habla de una operación, como la fusión de Cuatro y La Sexta, por ejemplo, es porque, en el fondo, no es importante. Hablan de eso para que no se hable de la operación que realmente les importa."






"Todas las grandes empresas tienen personas haciendo cosas ilegales. Yo los llamo boinas verdes. Tienen libre acceso a las bases de datos de clientes y hacen de todo. Por ejemplo, segmentan a sus clientes según religión para que los estudios de mercado de la empresa sean mucho más eficaces. Para afinar más. Eso no es legal, claro, pero los boinas verdes son indetectables. Ni están en nómina, ni salen en ningún papel de la empresa ni tienen un despacho. Pero cobran muy bien y todas las grandes empresas tienen alguno."






"La revolución tecnológica ha supuesto un problema para las grandes empresas, y es el enorme poder que ha adquirido la gente de sistemas. Es muy raro que una empresa despida a un veterano de sistemas. Por ejemplo, ahora, en plena crisis, la gente de sistemas aguanta en sus puestos, por mucho que cobren. Eso es así por la cantidad de información que tienen sobre la empresa. Saben de ella más que nadie, y las empresas no saben cómo gestionar ese poder que, sin querer, les han dado."






"Sí, claro, publica lo que quieras. Quien lo quiere saber, ya lo sabe, y al resto le da completamente igual."






AL RESTO LE DA COMPLETAMENTE IGUAL... esto es lo verdaderamente sangrante. Sé que es díficil acceder a la información importante, pero es que ni siquiera la básica, la que nos llega cada día hace reaccionar a la gente. Nos hacen ser egoístas; pensar únicamente en nosotros: mi coche, mi piso, mi televisión, mis vacaciones..mi, mi, mi...y lo hacemos encantados. Ya que tenemos todas nuestras necesidades básicas cubiertas...¿a qué esperamos para hacer algo más?. ¿Por qué si a nadie le gusta este sistema no se hace algo para cambiarlo?. Son expertos en hacernos olvidar que todos juntos podemos, que el pueblo tiene el poder, que sin nosotros no son nada...su trabajo lo hacen genial, cada día, no decaen nunca...nosotros cejamos hace tiempo. Pusilánimes todos. Que asco. Que falta de imaginación, de vitalidad, de ilusión por la cosas que no se nos dan en la mano...ya basta de culpar a otros, que cada uno se mire el ombligo y piense qué hace realmente por mejorar la vida de los que le rodean; y por ende su propia vida y su conciencia.

martes 18 de agosto de 2009

Careta y Tropezón

Careta fue la primera. Siempre hubo perros en el patio de la casa de mi abuelo. Allí la afición a la cacería mueve a los hombres a acumular perros en sus patios con la menguante ilusión de que les traigan la pieza sin comérsela por el camino. Por lo general son de media casta, frugalmente alimentados, según el mentor y de regulares modales según también el tarugo que los críe.


Esta costumbre, convertida ya en tradición, se convirtió en mi en pura indiferencia hacia los animales que moraban nuestra casa. Las escasas horas que pasaba allí justificaban el desapego que siempre les tuve a los perros. Pero esta vez iba a ser diferente.


Al principio fue como siempre. Yo sabía que estaba allí y ella sabía que alguien andaba por aquella casa por lo general oscura y silenciosa como una tumba, ya que desde hace años nadie vive en el que fue hogar de mi abuelo, excepción hecha de los fines de semana y las fiestas locales.No sé si fue por propia iniciativa o por mero instinto, pero el hecho es que el cúmulo de horas solitarias que iba pasando en mi nueva residencia me fue inclinando a acercarme cada vez más al patio.




La luz, que entra a la casa desde ese lado; las macetas, que dan un punto de color, de vida necesario y que contrasta con el estatismo de una casa umbría y vacía...todo esto me hacía pasar más ratos en ese lado de la casa; o eso creía yo. El caso es que me fui acercando a ella.
Un día cualquiera decidí cambiar mi sitio de lectura y ponerme en el patio, con una silla al agradable sol de Marzo, no como el que tenemos ahora. Ella me miraba extrañada; supongo que en su vida había visto a nadie sentarse a leer delante de ella. El caso es que yo allí me sentía agusto. Aquellos ojitos mirándome atentamente a cada movimiento que yo hacía, o distrayéndose con los sonidos más insignificantes...todo aquello me hacía formar parte de algo en lo que no estaba sólo. Los dos compartíamos la tarde, toda para nosotros, sin que nadie nos molestara. Los sones horarios del campanario eran el único punto y seguido en nuestro remanso.


El cariño del uno hacia el otro fue aumentando. Le daba de comer cada día: cuando había pienso, pienso, cuando no, tenía que sacar ingenio...hasta llegué a comer menos de los tupper de mi madre para dejarle algo, componiendo la manduca con un mendrugo de pan mojao en sopa, en fideos, en menestra...etc. Incluso chorizo ibérico le daba, que a mi no me sienta demasiado bien. ¡Cómo agradecía aquellos apaños!. Cuando me oía entrar por la puerta los días entre semana cerca de las tres, se ponía a ladrar y ya no se escuchaba otra cosa en toda la casa. Yo abría la ventana de la cocina y le respondía : ¡Quién ha venío! ¡ Y mi Careta guapa! jajajaja, me reía yo sólo imaginando que alguien me oyera.



A partir de entonces todo era aparecer en el patio y empezaba la fiesta. Daba saltos tan altos que me llegaba a la cabeza, hasta que arrancaba la pica que la sostenía a la cadena. Su ilusión por verme la ponía tan nerviosa que todo lo que quería era tocarme; literalmente se abrazaba a mi pierna y no quería que me separa de ella, ladrando, saltando, corriendo...como loca. Qué pocas veces vemos esa alegría natural en la gente que nos conoce cuando nos encontramos; quizá cuando hace mucho que no nos ven, pero jamás tan de verdad e imposible en la cotidianidad del día a día. Es una alegría desbordante, que lo llena todo y siempre a pesar de que un día se te olvide darle de comer, o no la saques a correr, o la tengas desatendida, sin agua fresca y con moscas alrededor...cuando llegas allí está todo el cariño del mundo para ti, sin reproches, sin malas caras, sin esas verdades que te hacen culpable...todo se olvida, como si no hubiera existido. ¿Hay un amor más sincero que ese?, dar y no esperar, perdonarlo todo, olvidarlo todo...


Me di cuenta de lo celosa que era cuando apareció en escena el otro individuo: Tropezón. Un bretón pequeñito (cada vez menos) que escogimos de entre toda una camada. Por supuesto me fijé en el más tontorrón, el que casi no andaba mientras sus hermanos saltaban de aquí para allá. Él no hacía más que tropezarse y esconderse tras unas tablas. Estaba claro que era el elegido.




Al principio les costó adaptarse el uno al otro. Como en cualquier relación, uno de los dos tenía que ceder más para equilibrar las cosas, y entonces conocí la nobleza de Careta. El enano torpe se hacía con el mando, hacía y deshacía, comía de lo suyo después de jartarse de lo ajeno...sin embargo, siempre era él quien iba en busca de ella. Saltándole encima, haciéndola rabiar, mordiéndole la oreja, las patas...un incordio; pero ella lo aguanta todo y rara vez le ladra. Me emocionaba ver cómo después de un par de días difíciles marcando terreno por fin jugaban juntos, compartían jergón y ya son uña y carne, siendo tan diferentes. Eso sí, tengo que acariciarlos alternativamente y repartiendo los tiempos, sino se ponen celosos...ella más que él, incluso de M.del Mar...que también me ha enseñado a quererlos, casi sin darse cuenta.

Allí siguen los dos, esperando a que vuelva, destrozando cualquier zapato despistado que caiga por allí; regalando empatía y cariño a todo aquel que quiera pararse a su lado un rato, no mucho...si se sabe apreciar, si se sabe comprender cuánto bien nos hacen y qué poco se lo agradecemos. Ahora iré preparándome para la despedida, que será dura y triste, pues fueron mis fieles compañeros durante 5 meses de mi vida. Nunca sabrán lo importantes que fueron para mi; una presencia real a la que me agarraba y que convertía la soledad en un juego de niños. Ellos son los verdaderos dueños de la casa, pues conocen como nadie el sonido profundo de las horas muertas que transcurren dentro de ella.